Siempre caminan de a dos. Camisa blanca, pantalón negro, corbata, una chapita con su nombre, prolijo corte de pelo y grandes mochilas a la espalda. En ellas llevan la Biblia y el Libro de Mormón. Son jóvenes, que recorren calles y golpean puertas con la esperanza de abrir corazones. Así se los ve a diario en distintos barrios de Resistencia y otras localidades del nordeste argentino. Elder Hadley y Elder Smith, de 19 y 20 años, son misioneros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Ambos llegaron desde Estados Unidos y forman parte de una misión que se extiende por cuatro provincias: Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones. Para ellos, predicar el Evangelio no es una tarea ocasional, sino un compromiso profundo que asumen durante años de su juventud. «Nosotros, los varones, dedicamos dos años completos al servicio del Señor. Las misioneras mujeres dedican un año y medio», explicó Elder Smith. «Andamos siempre de a dos, como dice la Biblia, predicando la palabra de Jesucristo e invitando a las personas a venir a Él».
Una decisión
que cambia la vida
La decisión de salir al mundo como misioneros no es improvisada. Según relataron, surge de una convicción espiritual, pero también de una experiencia personal que marca sus vidas. «Lo que me motiva es saber que voy a recibir bendiciones al servir a los hijos de Dios, porque cuando servimos a los demás, estamos sirviendo a Dios», afirmó Elder Hadley. «Además, es una oportunidad increíble para conocer otro país, aprender otro idioma y encontrarse con personas y culturas muy distintas a las nuestras».
Ambos son oriundos de Estados Unidos: uno de Texas y el otro del estado de Wyoming. A pesar de las diferencias culturales, aseguran haberse adaptado con entusiasmo a la vida en Argentina. «Más o menos, pero sí, me encanta la Argentina, especialmente la comida. Las empanadas», dijo entre risas uno de los jóvenes.
El llamado a la misión
Los destinos no se eligen de manera personal. Según explicaron, cada misionero recibe un «llamamiento» luego de completar un proceso administrativo y espiritual. «Uno presenta los papeles y expresa el deseo de servir, incluso de ir a otro país o aprender otro idioma. Después recibimos el llamamiento. En mi caso, fue para la Misión Resistencia Argentina, que es el centro de toda esta zona», detallaron. «Abarca Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones».
Puertas que se abren
La recepción que encuentran al tocar puertas es variada, aunque mayormente positiva. «Depende mucho de la gente, pero en general son muy amables», señalaron. «La cultura latinoamericana es muy abierta. A veces nos ofrecen una gaseosa, galletitas o simplemente nos escuchan». «Eso es lo que trata la Iglesia: compartir con nuestros hermanos y hermanas en Cristo. Cuando podemos compartir un mensaje espiritual y ayudar a que conozcan más a Dios, es algo muy lindo», destacaron.
El propósito de la misión
Consultados sobre el objetivo principal de su tarea diaria, no dudaron en responder: «Nuestro propósito como misioneros es invitar a las personas a venir a Cristo, aprender más de Él y comenzar una relación personal con Jesucristo». A lo largo de su recorrido acumulan experiencias y anécdotas. «Estuve en Puerto Iguazú el año pasado y siempre nos recibieron bien», recordó Elder Smith. «Una vez un hombre nos invitó a almorzar y fue muy lindo poder conversar con él. Los miembros de la Iglesia también nos ayudan mucho, nos dan comida, agua fresca o una gaseosa».
Un mensaje para los jóvenes
Desde su experiencia, dejaron un mensaje claro para otros jóvenes. «Muchas veces uno piensa que tiene tiempo, que puede prepararse más adelante, pero el tiempo pasa muy rápido», reflexionó Elder Hadley,. «Para servir y predicar el Evangelio es importante conocer mejor a Dios, saber quién es nuestro Padre Celestial y entender nuestro propósito».
Reglas y forma de vida
La vida misionera está regida por normas que buscan el cuidado personal y espiritual. «Tenemos reglas de la misión, pero no son prohibiciones estrictas. Son cosas que nos ayudan a vivir en un estado de felicidad», explicaron. «Por ejemplo, tenemos horarios para volver a casa por la noche por una cuestión de seguridad». «No estamos acá para distraernos. Estamos solo dos años y queremos dedicar todo nuestro tiempo al Señor Jesucristo, tal como Él enseñó a sus discípulos», afirmaron. «Eso es lo que tratamos de hacer acá, en el Chaco».
La palabra de sabiduría
Consultados sobre hábitos cotidianos, aclararon que siguen lo que llaman la «palabra de sabiduría». «Evitamos alcohol, drogas, cigarrillos, café y té», explicaron. «No porque sea una imposición, sino porque creemos que pueden generar adicciones, y las adicciones hacen daño».
Con convicción, fe y mochilas al hombro, Elder Hadley y Elder Smith continúan recorriendo barrios chaqueños, convencidos de que cada puerta tocada es una oportunidad para compartir un mensaje de esperanza, amor y fe en Jesucristo.
«El Libro de Mormón»
Uno de los ejes centrales de su prédica es el Libro de Mormón, texto sagrado que acompaña a la Biblia dentro de la doctrina de la Iglesia. «Como dice en la tapa, el Libro de Mormón es otro testamento de Jesucristo», explicó Elder Smith. Y agregó: «Testifica de Su vida, de Su misión divina y complementa lo que estudiamos en la Biblia, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento».
En ese sentido, señaló que ambos libros se estudian de manera conjunta. «Nosotros usamos la Biblia Reina-Valera, y junto con el Libro de Mormón entendemos que Dios no es solo el salvador de Jerusalén, sino de todo el mundo», remarcó. Según explicó, el Libro de Mormón relata historias de pueblos que habitaron las Américas antiguas y da cuenta de la visita de Jesucristo a ese continente tras su resurrección. «Después de resucitar en Jerusalén, Jesucristo visitó a otras ‘ovejas’ que no estaban allí. En el libro se cuenta cómo vino a las Américas, se presentó ante ellos y testificó de su vida y de su misión», sostuvo el joven misionero.
La misión y su organización
Durante la entrevista, los Elders también explicaron cómo se organiza la tarea misionera. En Resistencia, la misión está a cargo de un presidente, un hombre de aproximadamente 60 años que reside en la ciudad y coordina el trabajo de más de 200 misioneros en la región. «Él sirvió su misión en Perú cuando era joven y ahora tiene el llamamiento de presidir la misión durante tres años», detallaron.
Además de predicar, los misioneros continúan con sus estudios personales y llevan una vida organizada. «Vivimos una vida muy normal. Estudiamos, trabajamos, asistimos a la iglesia y dedicamos tiempo a las escrituras», explicaron. A la par, subrayaron la importancia del servicio comunitario: «Siempre intentamos ayudar a los demás, a nuestros vecinos, a todas las personas, compartiendo no solo el evangelio, sino el amor».
Proyectos personales y presencia mundial
Consultados sobre su futuro, ambos coincidieron en que la misión es una etapa clave, pero no excluyente de sus proyectos personales. «Después de la misión me gustaría estudiar negocios y jugar al básquet en la universidad», comentó Elder Hadley, mientras que Elder Smith señaló su interés por la administración de empresas.
Respecto a la presencia de la Iglesia en la ciudad, indicaron que en Resistencia existen alrededor de ocho capillas, aunque remarcaron el carácter global de la institución. «Es una iglesia mundial. Tengo amigos sirviendo misiones en Nueva York, Inglaterra, México, Brasil y Chile», señaló Elder Smith.
«Tal como enseña la Biblia y el Libro de Mormón, Dios estableció su iglesia en los cuatro extremos de la tierra, para que sus hijos puedan adorarlo y conocer más de Su palabra y Su amor», afirmaron.
El significado de ser «Elder» y la vestimenta
Ambos misioneros también explicaron el significado del título que los identifica. «Elder es una palabra en inglés que puede significar maestro, pero más que eso es un título de servicio», aclararon. «En la Biblia se menciona que quienes predican el evangelio tienen un llamamiento, y por eso usamos ese título». Sobre la vestimenta formal que caracteriza a los misioneros, señalaron que responde al respeto por el mensaje que transmiten. «El mensajero debe ser el mismo que el mensaje. Nos presentamos de esta manera porque llevamos la palabra de Dios», explicaron, aunque aclararon que en su día de preparación semanal pueden vestir de manera informal y realizar actividades recreativas, como deportes.
