El golpe recibido por el presidente Javier Milei y su “Triángulo de Hierro” fue durísimo. Por amplia mayoría se rechazaron los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla a la Corte Suprema, tema que merecerá todo tipo de análisis, pero que resulta una consecuencia casi lógica a la lluvia de insultos que el oficialismo dedica habitualmente a sus opositores: desde mandriles a basuras, pasando por econochantas, ladrones, casta y otros todavía más graves.
Por eso la jornada de este jueves, en ese marco sin grises, exigirá en el universo oficialista “buscar a quien culpar”… un traje a medida de la por estas horas presidenta Victoria Villarruel. El viaje de Milei a Estados le evitó a la titular del Senado la foto de la derrota, y fue el titular provisional del Senado Bartolomé Abdala el encargado de dirigir el Waterloo libertario. El Gobierno lo intentó todo, incluso deslizan que hasta se habría conjeturado con pedirle al mismo Abdala a que, por un decreto con si firma, suspenda la sesión.
Visto el resultado, si efectivamente ese plan existió no prosperó. La sesión siguió su curso, hasta llegar al resultado en el que, vaya paradoja, se unieron por una vez los caminos pautados por Cristina Kirchner y Mauricio Macri. El caso del jefe del PRO es paradójico, porque 48 horas de esta votación, crucial, los estrategas de campaña porteña llevaron a Manuel Adorni y a otros candidatos a la Legislatura a sacarse una foto con una motosierra frente a la sede del gobierno porteño.
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La respuesta desde el macrismo no tuvo motosierra, pero si tuvo los dos senadores que faltaban para llegar al quórum en sus bancas, las que le faltaban al kirchnerismo para su ataque a Lijo y García Mansilla.
Consumada la derrota y con Abdala leyendo los catastróficos resultados, simplemente hay que poner a correr la cuenta regresiva para que desde el oficialismo se vuelva a atacar a Villarruel, responsabilizándola de no haber evitado el desastre sufrido este jueves por el Gobierno. Queda ver el Plan B del Gobierno, por ahora incierto. No se sabe qué hará con sus decretos, si aceptará la decisión del Senado, cuál será su reacción. Tratándose del “Triángulo de Hierro” todo es posible. Lo único que puede asegurarse es que, tarde o temprano, culparán de la derrota a Villarruel.
Una de las cuentas que adjudican a Santiago Caputo, la de @Milei Emperador, ya apuntó este mismo jueves a Villarruel en su despacho del Senado: “¿Qué hace la Vicepresidente de la Nación en ejercicio de la Presidencia de la Nación en su despacho del Senado operando la sesión de hoy? Casi seguro que es un delito eso”.
“Lo que ocurre en el Senado lo decidirán los senadores”, le contestó Villarruel, pero esa pulseada, sobre todo cuando Milei vuelva desde Estados Unidos, tendrá nuevos capítulos.
HB