El diputado nacional Juan Grabois, de Fuerza Patria, desestimó los incidentes ocasionados ayer por la tarde durante la marcha contra la reforma laboral, frente al Congreso, y señaló que los violentos eran “el 0,1% de la movilización”. “Una minoría que siempre hay una sospecha de que son infiltrados“, marcó.
Minutos antes de ingresar al palacio legislativo para participar de la sesión por la Reforma Penal Juvenil, Grabois habló con A24 y expresó: “Hay una sospecha que no puedo comprobar, pero voy a intentar, de que son infiltrados porque el 99% de la gente que va a una movilización es una parte del pueblo ejerciendo pacíficamente su derecho a la protesta”.
En ese sentido, marcó que “es muy útil para el Gobierno” que haya este tipo de incidentes porque le permite “demonizar la protesta social y hacer la cacería posterior cuando se repliegan los manifestantes, filmarlo, subir a las redes, pero a los que prendieron fuego no los agarran nunca”, advirtió.
“Ayer demoraron a unos 60 manifestantes en (el cruce de las calles) Lima y Chile, de los cuales de manera totalmente aleatoria subieron a 14 a un camión, porque eran los que entraban, y los llevaron a la comisaria de Barracas”, denunció.
Y continuó: “Esa gente, que se estaba yendo, la mayoría estudiantiles, ninguno hizo nada de lo que se vio en la televisión. Pero eso es una práctica común que tiene el Gobierno para mostrar números y nunca aparecen ese 0,1%” que genera los incidentes.
Previamente, en diálogo con varios medios presentes frente al Congreso, Grabois desafió al Gobierno: “Para mí, la baja (de edad de imputabilidad) la pueden hacer a los cero años, no es un tema de baja o no baja, es una falsa dicotomía esa. El problema es abordar la criminalidad de niños, niñas y adolescentes”.
En ese sentido, el legislador peronista sostuvo la posición de la Iglesia Católica Argentina, “que llama a discutir primero la situación de los chicos en situación de consumo, que son los que están delinquiendo, y hoy la ley de salud mental no permite que estén confinados para protegerse”.
“Las madres de los barrios me piden eso, un lugar de confinamiento hasta que se desintoxique”, aseguró y cuestionó a varios “diputados católicos que se rasgan las vestiduras por otros temas” pero hoy “no saben escuchar a la Conferencia Episcopal” sobre este tema.
Si bien marcó que “nuestra posición también es que cuando hay un hecho de sangre, haya un juicio y una sanción”, pidió que primer se aborde “una situación previa mental de consumos. Cuando tenés un pibe perdido por el paco, el Estado tiene que tener las herramientas para internarlo”.
“Hoy eso no existe, pero no pusieron la ley de Salud Mental en extraordinarias porque no les importa resolver el problema, son mentirosos, engañan a la gente”, apuntó contra el Gobierno. “Estos (el Gobierno) no son los adalides de la Justicia, usan el dolor de las víctimas para hacer politiquería barata, sino para qué lo meten en extraordinarias”, cuestionó.
En esa línea, recordó que al Congreso “iba a entrar un personero del narcotráfico como (José Luis) Espert, hay una personera del narcotráfico como diputada que es (Lorena) Villaverde, que cuando Patricia Bullrich era la ministra todopoderosa del ministerio de trabajo y quiso pasar la ley Banelco con cometas, esa señora fue detenida con un kilo de merca”.
“Presentamos un proyecto para que haya un narco test para diputados, senadores, jefes policiales y jerarcas del poder Ejecutivo y policial. La serpiente hay que cortarla por la cabeza, ¿por qué no se animan a hacer un narcotest?”, sostuvo Grabois.
