En una jornada tórrida, producto de un clima inestable que ya provoca lluvias en el interior provincial, Corrientes transita sus elecciones para elegir gobernador, renovar la Legislatura local y también cargos municipales. Hubo cruces entre Gustavo Valdés, que promueve como su sucesor a su hermano Juan Pablo, y el libertario Lisandro Almirón, que rechazó no haber pedido custodia para Karina Milei durante el cierre de campaña del jueves en la peatonal de la capital provincial -que terminó en serios incidentes-, tal como lo denunció el mandatario local.
Desde temprano se vio a decenas de correntinos que, mate y termo en mano, tal es la costumbre que se repite en los barrios y en la bella Costanera correntina, concurrían a votar a las escuelas de la ciudad de Corrientes. En la capital, a diferencia de lo ocurrido en algunas localidades del interior -como en un paraje rural llamado Herlitzka donde los libertarios denunciaron la aparición de clavos miguelitos que frenaron el paso del auto con fiscales y el traslado de pobladores sin medios para concurrir a los lugares de votación- no hubo denuncias por irregularidades en el acto electivo. Todo transcurría con normalidad y con una aparente “alta participación”.
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Almirón, contra el sistema electoral de Corrientes
En Corrientes solo votaron el gobernador Valdés -su hermano-candidato lo hizo en Ituzaingó- y el libertario Almirón. El “Tincho” Ascúa, candidato del peronismo, emitió su sufragio en Paso de los Libros y el ex mandatario Ricardo Colombi, otrora jefe político de Valdés, hizo lo propio en su terruño, la ciudad de Mercedes.
En la capital hubo demoras para la apertura de algunas mesas de votación por la falta de autoridades que luego fueron catalogadas como “naturales” por el actual mandatario, que va como candidato a senador provincial por Vamos Corrientes.
El radical sorprendió al declarar que nunca vio “una campaña política tan sucia” como la actual y deslizó que es la Justicia electoral la encargada de velar por el normal proceso de distribución de telegramas y carga de datos. Es que los libertarios y los peronistas vienen denunciando la “falta de ética” del Ejecutivo local al tolerar que el hermano del gobernador, Manuel Valdés, esté involucrado en una de las empresas a cargo de la transmisión de los telegramas y que el Correo Argentino haya sido cambiado por Andreani en la logística del proceso.
En la provincia rechazaron cualquier suspicacia y dijeron que Andreani ya participó en más de una decena de elecciones, como en Chaco y CABA, y que se hicieron las “capacitaciones” en tiempo y forma antes del acto, es decir, entre viernes y sábado, para evitar demoras..
Consultado por los incidentes del jueves en la peatonal Junín que derivaron en la evacuación de Karina Milei y Martín Menem, Valdés los calificó de “lamentables”, pero deslindó responsabilidades: aseguró que los libertarios no aceptaron la custodia policial que le ofreció la provincia. “Siempre decimos que no a la violencia”, alegó.
Por su parte, Almirón, que concurrió a la escuela con ejemplares de la Constitución nacional y de la mano de su hija de 16 años que votó por primera vez, adujo que “la seguridad de la provincia depende del gobernador y ahí se movilizó gente con pancartas para vandalizar el acto” e ironizó respecto a los dichos del radical: “¿Qué le hace una mancha más al tigre?”. Previamente, había conversado con Martín Menem, el jefe de la Cámara de Diputados, quien lo arengó por su rol referente de LLA en la provincia mesopotámica en una elección tan importante.
Hablando de los Menem, el denominado “león libertario” descartó que pueda tener impacto en la elección correntina el escándalo por los audios del removido titular de la ANDIS, Diego Spagnuolo, y el sugerido esquema de recaudación en la provisión de fármacos del organismo dedicado a atender la discapacidad.
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Los incidentes en el acto de Karina Milei en Corrientes, desde otro ángulo
D.D.