Cecilia Caballero, ingeniera agrónoma, inició este proyecto durante la pandemia. Con producción urbana y sistema NFT, busca expandirse pese a desafíos como el acceso al crédito.
En 2020, durante la pandemia de Covid-19, la ingeniera agrónoma Cecilia Caballero decidió poner en práctica su vocación desde el patio de su casa en Resistencia. Así nació Verdeponia, un emprendimiento familiar dedicado a la producción hidropónica de hortalizas de hoja. Junto a su marido, Matías Masachs, iniciaron un camino que hoy los posiciona como una experiencia productiva innovadora en el ámbito urbano del Chaco.
La elección de la hidroponía respondió a la búsqueda de una alternativa productiva diferente. “Es una técnica que ahorra un 90% de agua, no erosiona los suelos y tiene menor incidencia de plagas y enfermedades”, explicó Caballero, destacando las ventajas de este sistema frente a la producción convencional.
Ubicado dentro de la ciudad de Resistencia, Verdeponia desarrolla su producción bajo una lógica de cercanía. Esta localización les permite reducir costos de transporte, acortar tiempos de entrega y promover un consumo de “kilómetro cero”. El sistema que utilizan es el NFT (Nutrient Film Technique), una tecnología basada en la circulación constante de una solución nutritiva a través de caños de PVC. “Es un sistema cerrado donde la solución no se pierde, lo que permite optimizar al máximo el uso del agua”, detalló Caballero.
Actualmente, la producción se centra en cultivos de hoja como lechuga y rúcula, además de aromáticas como albahaca y menta, con alta demanda en gastronomía, coctelería y consumo cotidiano. La comercialización se realiza íntegramente en el mercado local, con clientes fijos y, recientemente, a través de verdulerías de la ciudad.
Además de producir, Verdeponia impulsa la formación. La capacitación es uno de sus pilares, orientada a personas interesadas en iniciarse en la hidroponía, ya sea a pequeña escala o con fines comerciales. Para Caballero, este sistema representa una alternativa concreta frente a factores que limitan la producción a campo, como sequías, inundaciones o incendios forestales.
Sin embargo, el emprendimiento enfrenta desafíos. La principal dificultad, según Caballero, está vinculada a la inversión inicial y al acceso al crédito. “Hoy nos limita poder crecer la falta de acceso al crédito, ya que las tasas de interés son muy altas”, advirtió. A esto se suman las altas temperaturas de la región, un factor crítico en el manejo de cultivos de hoja.
Según el último censo de la Asociación Hidropónica Argentina, la provincia de Chaco cuenta con 6 establecimientos hidropónicos. Con más de cinco años de trayectoria, Verdeponia proyecta un crecimiento. Actualmente tienen unas 1.000 plantas en producción y buscan quintuplicar esa capacidad. “La idea es poder ampliar nuestra producción y superar las 5.000 plantas en el mediano plazo”, concluyó Caballero.
