Intereses mensuales del 2,5% en dólares por inversiones financieras e inmobiliarias era lo que ofrecía un estudio de abogados de Mendoza que terminó denunciado por estafa. Los clientes dicen que los responsables del negocio se quedaron con su dinero.
La Fiscalía de Delitos Económicos de Mendoza recibió cinco denuncias en el último año que involucran al abogado Iván Yoma, el empresario Pablo Falco y a Rodrigo López Casado, quienes operaban como grupo inversor.
Los denunciantes, entre ellos el conocido maratonista Ignacio Erario (ganador de los 21k de Buenos Aires en 2023 y subcampeón de maratón sudamericano 2024, entre otros logros), aseguran que entregaron en el estudio del abogado Yoma grandes sumas de dinero en dólares a cambio de obtener un 2,5% de interés mensual.
Cuando quisieron retirar el capital o una parte de lo invertido, comenzaron las evasivas para dilatar la entrega de los dólares y los pases de facturas entre los socios del estudio de abogados, que se acusaban mutuamente. “No hemos estafado a nadie, fueron negocios que salieron mal”, argumentaron los denunciados ante la imposibilidad de cumplir con lo pactado.
El monto del fraude denunciado al fiscal de Delitos Económicos de Mendoza, Hernán Ríos, en principio superaba los 500.000 dólares. Pero en las últimas semanas creció considerablemente. “Han ingresado más denuncias y la estafa alcanza el millón de dólares“, aseguró Erario.
Los afectados contaron que eran citados al estudio jurídico del abogado, ubicado en la ciudad de Mendoza, y que allí entregaban los dólares. Firmaron un contrato donde se especificaba que iban a recibir el 2,5% mensual de interés del dinero invertido y que podían retirar el capital cuando quisieran, aunque tenían que avisar con ciertos días de antelación.
El acuerdo lo hacían con alguna de las cuatro sociedades anónimas con las que operaba el estudio del abogado. El dinero iba destinado a inversiones financieras e inmobiliarias, según los denunciantes.
Las primeras denuncias llegaron entre 2024 y 2025, y las últimas, son de febrero de 2026.
Los clientes mencionan todos los problemas que fueron apareciendo cuándo intentaban cobrar las ganancias: les ofrecieron un plan de pagos o proponían entregar vehículos para saldar las deudas. Frente a la insistencia de los ahorristas para cobrar, aparecieron las cartas documento cruzadas entre el abogado y sus supuestos socios, por el mal manejo del negocio.
El caso fue público cuando Nacho Erario, como es conocido el maratonista, hizo un posteo en sus redes sociales, para denunciar la estafa en la que estaba envuelto y evitar que otras personas caigan en la misma desgracia.
“Con mi pareja pusimos 28.000 dólares en total. La idea era que, cuando naciera nuestro bebé, pudiésemos sacar todo y comprar un lote para empezar a construir nuestra casa. Nuestro hijo ya nació, pero ese sueño se vio truncado por estas personas. Hay gente que puso lo que recibió de herencias, lo que cobró de indemnización o que hasta vendieron autos y propiedades para hacer estas inversiones”, contó Erario.
El maratonista recordó que su primera inversión con el estudio de Yoma fue en diciembre de 2023, de 6.000 dólares, empujado por la experiencia de su hermano, a quien le cumplieron al principio, aunque hoy también es uno de los denunciantes y reclama 40.000 dólares.
En agosto de 2024, Erario y su familia intentaron retirar la ganancia de sus intereses, pero en el estudio del abogado aclararon que solo podían hacerlo en julio o en diciembre. Al llegar a la fecha, tampoco pudo recuperar lo supuestamente ganado en intereses y menos, lo invertido.
Otras presuntas víctimas son una profesora de Educación Física que declaró haber invertido 18.500 dólares, un ex empleado de una obra social que que aportó 20.000 dólares y 35.000.000 de pesos, y una mujer que denunció haber vendido una casa heredada y entregó cerca de 70.000 dólares.
Aún no hay imputados en la causa penal. El fiscal Ríos está incorporando pruebas y esta semana ha vuelto a llamar a indagatoria a los denunciantes.
Las partes firmaban un contrato mutuo, donde te aseguraban devolverte en seis meses o un año, el dinero invertido en dólares más los intereses. Decían que invertían en créditos prendarios, personales, compra venta de moneda extranjera e inversiones inmobiliarias. “Nos decían, hacemos rendir tu plata”, describe Erario.
Como en otros casos de estafa, los supuestos inversores apelaban a ganarse la confianza de la gente a la que le administraban su dinero: “Esto es un grupo cerrado, acá solo llegan los referidos, las personas conocidas“, recuerda el maratonista que le decían en distintas charlas quienes ahora están denunciados por estafa.
Mendoza. Corresponsal
MG
